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La metanfetamina, número uno de las
drogas de diseño en el mundo
Tras el nombre 'hielo' o
'cristal' en español, 'meth' en inglés o
'Pervitina' en checo, se esconde el boom
de la metanfetamina, una droga de diseño
que ha sustituido a la cocaína y a la
heroína en muchos países y preocupa a
médicos, trabajadores sociales y
policías del mundo entero.
Esta droga fácil de fabricar a partir de
medicamentos que se venden sin receta
médica es "la más extendida en el mundo
tras el cannabis", tal y como han
subrayado los expertos reunidos esta
semana en Praga en la primera
conferencia global sobre el tema.
El cristal "no se hace a partir de una
planta concreta sino de productos
químicos disponibles sin restricción
geográfica", lo que facilita la
proliferación de "laboratorios
improvisados en cocinas", indicó el
ministro de Interior checo, Ivan Langer,
en los debates.
El hecho de que esta droga "se pueda
producir fácilmente con productos
corrientes y equipos improvisados" y que
su fabricación no requiera "ninguna
educación o formación particular" son
las razones de su "rápida expansión por
el mundo", según los expertos
norteamericanos de USA Drug Enforcement
Administration.
La consecuencia es que el uso de este
estimulante que se puede engullir, fumar
o inyectar "ha aumentado a nivel mundial
más que cualquier otro tipo de droga",
sobretodo entre los jóvenes, según
Louisa Deghenart, del Centro australiano
de investigación sobre las drogas y el
alcohol.
De Estados Unidos a China, pasando por
Georgia, Australia o Arabia Saudí, más
de un centenar de países ven aumentar el
consumo de esta droga que puede causar
problemas mentales como esquizofrenia o
paranoia y contribuye a la propagación
del sida, según los estudios médicos
presentados en Praga.
Aunque el cristal está más extendido en
Asia y en América del Norte que en el
continente europeo, su accesibilidad y
su bajo coste de fabricación han
favorecido su reciente aparición en
países pobres como Ucrania: por el
precio de una dosis de un opiáceo, los
drogadictos prefieren comprar los
ingredientes que les permiten fabricar
entre diez y doce dosis de 'hielo',
según los trabajadores sociales locales.
De esta manera, las autoridades se
encuentran desarmadas, ya que el perfil
y los motivos de consumo cambian según
las regiones del mundo: en Vancouver,
los que más consumen son los indigentes
y los marginados, en San Francisco, los
amantes del sexo, en Sudáfrica, son
principalmente los adolescentes los más
afectados.
En Estados Unidos se hizo popular a
finales de los años 60 entre las bandas
de motoristas llamadas Ángeles del
Infierno, y el endurecimiento de las
leyes no ha tenido éxito, ya que la tasa
de consumo ha aumentado un 127% entre
1995 y 2005, según los servicios de
salud norteamericanos. En California, el
'meth' supera incluso al alcohol entre
los motivos de tratamiento de
dependencias.
Tomada por los supuestos estímulos
sexuales, su consumo por inyección
también es responsable de un tercio de
los nuevos casos de contagio de sida en
los ambientes homosexuales de San
Francisco, según un estudio publicado en
Praga. La metanfetamina también se ha
convertido en la droga más tomada por
las mujeres embarazadas tratadas en
Estados Unidos por dependencia, al mismo
nivel (25%) que el crack hace dos
décadas, según un estudio.
En Canadá, las autoridades la consideran
como "una de las drogas potencialmente
más peligrosas de todas las sustancias
ilegales conocidas".
A nivel mundial, el número de personas
que han consumido al menos una vez
estimulantes anfetamínicos en los
últimos doce meses ronda los 34
millones, según la Oficina de Naciones
Unidas contra la Droga y el Crimen
(ONUDC).
Se estima que el mercado mundial de
drogas sintéticas obtiene alrededor de
65.000 millones de dólares de la venta
al por mayor y al detalle, según la
ONUDC. |