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FÁRMACOS DE
"VENTA LIBRE"
Los fármacos de "venta libre" comprenden
una amplia gama de preparados que pueden obtenerse sin receta médica. Puede tratarse de
medicamentos farmacéuticos que sólo se pueden adquirir en una farmacia registrada bajo
la supervisión de un farmacéutico, o medicamentos y preparados que se pueden comprar en
tiendas.
No sería práctico, reproducir una lista de todos
los preparados comercializados que pueden constituir objeto de abuso. Al poderse catalogar
la mayoría de ellos en grupos específicos, se espera que la siguiente información sea
suficiente ayuda, para estar alerta frente al problema y, si es necesario solicitar
información adicional. Los grupos de sustancia de venta libre que causan mayor
preocupación son :
ANTIHISTAMINICOS.
Fármacos que evitan o disminuyen los efectos de la
histamina ( sustancia química segregada por los tejidos del organismo en las reacciones
alérgicas que causan irritación ).
USO MEDICO.
Los antihistamínicos se emplean para tratar
alérgias nasales, sobre todo la fiebre del heno, mucosidad irritante de la nariz,
estornudos, sarpullido alérgico, prurito, picaduras de insectos así como alergias a
determinadas sustancias.
Se emplean en preparados contra la tos y en
medicamentos anticatarrales y antigripales. Algunos tienen un efecto antiemético efectivo
y se emplean para prevenir los malestares de viaje, vértigos y otras causas de náuseas,
incluyendo los desórdenes del oído medio.
EFECTOS.
Muchos antihistamínicos causas sedación, aunque
varía significativamente su efecto, desde una ligera somnolencia hasta el sueño
profundo. Algunas son de efecto corto mientras que en otras el efecto puede durar hasta
doce horas.
Algunos tipos nuevos de antihistamínicos tienen un
efecto sedante. En la mayoría de los casos puede darse algún grado de vértigo y falta
de coordinación que podrían afectar la realización de tareas complejas, tales como
conducir un vehículo a motor o manejar maquinaria de potencia. Los efectos se
incrementarán fuertemente si se consume alcohol simultáneamente.
Se ha descrito una amplia gama de efectos
secundarios que varían de forma considerable según la droga empleada y el sujeto que la
consume. Estos pueden ser dolores de cabeza, visión borrosa, náuseas, vómitos, diarreas
o estreñimiento e hipotensión.
El consumidor también puede sentirse deprimido
aunque con dosis fuertes pueden aparecer síntomas completamente contrarios, como la
sobreestimulación. En circunstancias excepcionales, estos síntomas pueden desarrollarse
y constituir un cuadro médico más grave.
Se consume una vasta cantidad de estos fármacos
cada año, sobre todo a principios de verano. Empleados de acuerdo con las instrucciones
del fabricante, incontables personas logran un alivio, sin padecer efectos adversos.
ABUSO
Existen muchos preparados en el mercado que
contienen diferentes tipos de sustancias antihistamínicas. No se abusa de todas, aunque
muchas tienen dicha potencialidad. En los últimos tiempos se han detectado, sobre todo,
el abuso de la ciclizina. En nuestro medio se comercializa con el nombre de IGRIL, que es
una asociación con Tartrato ergotamina y cafeína. Parece ser que algunos consumidores
mezclan la sustancia con heroína o metadona.
SIMPATICOMIMETICOS.
Estas drogas tienen la capacidad de producir cambios
fisiológicos similares a aquellos producidos por la activación del sistema nervioso
simpático.
USO MEDICO.
Los simpaticomiméticos se emplean como
vasoconstrictores o vasodilatadores en el tratamiento de la hipotensión y las afecciones
cardíacas graves, y como broncodilatadores en el asma y trastornos similares. Los
principales simpaticomiméticos de venta libre son preparados para catarros, para
"secar" las fosas nasales de las tan molestas secreciones en los resfriados, y
aliviar el pecho congestionado.
EFECTOS.
Aunque no están relacionados con los
antihistamínicos y ejercen sus acciones por un mecanismo farmacológico completamente
diferente, los efectos de los simpaticomiméticos son, en muchas ocasiones, similares a
los de los antihistamínicos.
Un buen número de ellos son estructuralmente
similares a las anfetaminas por ejemplo la efedrina, la
pseudoefedrina y fenilpropanolamina. El uso médico puede causar estimulación del S.N.C.
Su abuso persigue provocar sensaciones de estímulo y euforia similares a las obtenidas
con las anfetaminas. Aparecen en preparados tan conocidos como Bisolvon Compositum,
Cortafriol, Grippal, etc.
OPIACEOS.
USO MEDICO.
Hay muchos preparados médicos que se pueden comprar
en una farmacia que tienen bajas concentraciones de opiáceos, sobre todo codeína.
Se emplean Bajas dosis de codeína en los preparados
analgésicos para dolores de cabeza etc., y jarabes supresores de la tos.Algunos
medicamentos contra la diarrea contienen bajas concentraciones de opio.
ABUSO Y EFECTOS.
El abuso de opiáceos se ha tratado en detalle en la
sección de analgésicos. La información relacionada con los efectos, peligros y
dependencia expuesta en ese apartado puede aplicarse a los productos farmacológicos que
los contienen. Deben emplearse para usos médicos y tomarse de acuerdo con la dosis
recomendada.
Si se abusa de ellos de modo frecuente y en
cantidades excesivas, el daño orgánico podría ser significativo. El abuso crónico del
analgésico ha llevado a fallos renales graves, úlcera péptica, hemorragias
gastro-intestinales, anemia y trastornos psiquiátricos.
Debido a que la codeína esta combinada a menudo con
el paracetamol, el abuso conlleva un alto grado de riesgo, ya que el paracetamol es muy
tóxico para el hígado, incluso en dosis moderada.
LAXANTES.
USO MEDICO.
Los laxantes se toman para aliviar el
estreñimiento. Existen un gran número de marcas comerciales que se pueden comprar
libremente.
EFECTOS.
El abuso de laxantes pueden causar una reducción en
la sensibilidad de las membranas mucosas de los intestinos, de manera que se requieran
dosis más grandes, se desarrolle tolerancia y los procesos naturales dejen de funcionar
sin la droga.
El uso prolongado puede derivar en diarrea, pérdida
importante de sales corporales, debilidad muscular y pérdida de peso. Sin control,
podría desarrollar con cierta rapidez un cuadro médico muy grave.
Las mujeres jóvenes, desde el principio de su
adolescencia, pueden abusar de los laxantes, en el curso de una afección conocida como
anorexia nerviosa. Es un cuadro patológico que se cree psicológico en su origen. Empieza
con una aversión, o una fobia a la obesidad y se desarrolla como pérdida de apetito y
una negativa o incapacidad de comer. A menudo se agrava con la toma de laxantes.
Si no se corrige, el resultado podría conllevar
anemia, emaciación, cese de la menstruación, otros desórdenes graves y finalmente la
muerte.
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